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PRINCIPIO DE LOS CAMPOS El 21 de marzo de 1933 Himmler hizo construir, a título experimental, el primer Konzentrationslager (KL, siglas oficiales; KZ, siglas utilizadas por los detenidos y los guardias) en Dachau, que servirá de modelo para los ulteriores de Sachsenhausen (septiembre 1936), Buchenwald (juio 1937), Flossenburg (mayo 1938), donde se llevaron a cabo terribles experimentos de vivisección sobre niños gitanos durante la guerra, y Mauthausen (1938). El campo de Ravensbrück (1934) quedará reservado para las mujeres. En teoría pensados para lograr la reeducación de elementos subversivos mediante el trabajo ("Arbet macht frei", el trabajo os hará libres, rezaba en la puerta de entrada).
CAMPOS HECHOS POR NAZIS Así, entre 1933 y 1944 más de un millón de alemanes pasaron por los campos de concentración, juzgados como enemigos del régimen nazi, muchos de ellos enfermos mentales. Al mismo tiempo, se abren nuevos campos como los de Theresiendstadt, Majdanek, Auschwitz, Stutthof, Natweiler-Struthof, Kaunas, Neungamme, Gross-Rosen, Bergen-Belsen y Dora. Cuando en el verano de 1941 Hitler decidió eliminar a los judios, los campos de Auschwitz y Majdanek fueron destinados para éste fin, siendo asesinados cuatro y un millón de víctimas, respectivamente. Además, cuatro nuevos campos fueron abiertos para este fin: Chelmno, donde hubo 340.000 asesinados, Belzec, capacitado para exterminar a 15.000 personas diarias, Sobibor (20.000 cada día) y Treblinka (25.000 cada día).
¿QUE LES OCURRIA A LOS PRESOS? Tras bajar del tren que los llevaba a las puertas del campo, las víctimas eran desvestidas y desposeídas de sus objetos de valor, sus cabellos eran rapados y eran conducidos directamente a la cámara de gas, creyendo que iban a ser desinfectados. Los dientes de oro eran arrancados a los cadáveres; anos y vaginas eran explorados en busca de objetos de valor escondido. Los cuerpos eran rápidamente quemados en hornos; de ellos se aprovechaba también para hacer jabón, engrasantes y otros sub-productos.
USO DE LOS PRESOS La facción económica era partidaria de aprovechar al máximo la mano de obra, mientras que los servicios de seguridad preferían destruir rápidamente a los que consideraban enemigos raciales del régimen: gitanos, judío, polacos y otros pueblos eslavos.
FIN DE LOS CAMPOS Durante la última fase de la guerra, las condiciones de vida en los campos empeoran aun más si cabe. Los campos son abandonados y los prisioneros obligados a marchar a pié o en vagones abiertos, en pleno invierno. Los incapacitados fueron directamente eliminados en aquéllos campos en los que a los guardianes les dio tiempo para hacerlo. Por los caminos, quedaban multitud de cadáveres con un tiro en la nuca. En los campos de concentración nazis fueron asesinados entre 7 y 11 millones de personas. |